Francisco Castillero (13)
"Saber para comer" se presenta como un balcón donde asomarse al mundo de la alimentación y sus lazos con las actividades realizadas por el hombre.
El papel crucial en su evolución biológica, social, religiosa, su influencia en la literatura, pintura, escultura, música, cine, etc.
En definitiva, gozar de la capacidad de ver en una comida o bebida algo más que un hecho gastronómico y el placer que nos causa su degustación, darnos cuenta de que son muchas personas y hechos que nos precedieron los que han hecho posible que hoy nos deleitemos con magníficos platos y alimentos.
En los orígenes de la humanidad, el hombre para alimentarse ejercía esencialmente una labor recolectora de lo que la naturaleza le ofrecía.
El jengibre es una planta procedente de las zonas tropicales del subcontinente asiático. Su nombre proviene de un vocablo sánscrito “sringavera”
Almendra, término de origen semítico, concretamente sirio, “ha-migdala” que significa árbol hermoso, de ahí pasó al griego y en su latinización quedó como “amígdala”, la versión arabizada de dicha palabra da lugar a la actual, almendra. Llamada reina de las rosas, de la familia de los rosáceos, constituye una de las fuentes de alimentación más antiguas de la humanidad. La almendra tiene su origen en las regiones templadas y desérticas del oeste de Asia, desde donde fue extendiéndose progresivamente hacia las zonas de la cuenca mediterránea. En la antigua Mesopotamia, su aceite, de dulce aroma, se utilizaba como hidratante corporal, acondicionador de pelo y perfume.
Esa tendencia humana al hedonismo permanente es el motivo por el cual en todas las culturas y, a lo largo de la historia, encontrar la fuente del placer perenne ha sido uno de los objetivos fundamentales de la conducta humana.
El laurel es un árbol natural de la cuenca mediterránea, donde crece silvestre en muchos lugares
El laurel es un árbol natural de la cuenca mediterránea, donde crece silvestre en muchos lugares
El conejo, sabemos de su existencia vinculada al ser humano desde los primeros tiempos. En principio habitaba en toda Europa como así lo demuestran restos fósiles
Una absenta, palabra de origen griego “ayinqion”, “apsinthion” que podríamos traducir como “desprovista de placer”, “la no bebible”, con lo que ya su propio nombre, nos transmite el carácter de esta bebida.
Escribir sobre un hecho social tan arduo y complicado como la alimentación no es una labor fácil, más aún si nuestras reflexiones se centran en el papel específico que desempeña el color en el acto gastronómico y en los alimentos.
Ya no huelen a membrillo los armarios, ni las arcas donde se guardaban antaño los linos, los encajes, los misteriosos tejidos para vestir las camas, las cortinas, las mesas para banquetes de fiesta.
















